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LIMAKO ARANTZAZU EUZKO ETXEA - LIMA BASQUE CENTER

La colonia vascongada, rica y prospera en la época colonial, era también generosa en extremo, al manifestar su religiosidad con la Virgen de su devoción, bajo la advocación de Aranzazu o del Espino –que esto significa la palabra vasca Aranzazu: sobre el espino- que tantos recuerdos les traía de sus lejanas montañas (…). Las fiestas que celebraban a la Virgen de Aranzazu eran suntuosas, y las preseas y alhajas de su culto, numerosas, ricas y abundantes.

P. BENJAMIN GENTO SANZ. San francisco de Lima

LIMAKO ARANTZAZU EUZKO ETXEA - LIMA BASQUE CENTER

La acción de los hombres de empresa vascongados en el Perú se recorta con perfiles tan nítidos durante la segunda mitad del siglo XVIII que su magnitud solo cabe medirla proyectándola como la secuela, dentro del sector económico, del rumbo trazado por sus predecesores atraídos por el llamado del destino transatlántico. La divisa de unos y otros pudiera haber sido el viejísimo Plus Ultra, un más allá promotor constante del ímpetu expansivo que desde tiempos inmemoriales late en las venas de los individuos de esa raza.

GUILLERMO LOHMANN VILLENA. Los comerciantes vascos en el virreinato peruano.

LIMAKO ARANTZAZU EUZKO ETXEA - LIMA BASQUE CENTER

Fue recibida la forastera divina en Lima con gran pompa y alegría de sus vecinos, haciéndose pedazos las campañas de todas las iglesias en señal de su gozo. Colocada la santa imagen en sus andas de un montón distinto de inmensa riqueza de diamantes, que era lo brillante poco le debían al sol, salió triunfante en hombros de sacerdotes de la Catedral a la plaza mayor, dejado el palio, como Reina y Señora que es de cielo y tierra, despidiendo rayos de gloria de su soberano rostro, que daban vida a cuantos con devoción la miraban. Llevaba por lucido acompañamiento a todo noble y común de la ciudad, Virrey, Audiencia Real, Cabildos y Religiones. Paso la procesión con pompa y aparato, luces, músicas y danzas, las calles y sus balcones adornados de sedas y ricas telas, a la casa del serafín llagado, Francisco, donde el siguiente día, diez y ocho octubre, de mil seiscientos y cuarenta y seis años, con el mismo aplauso, fiesta, música, Virrey y Tribunales, suspiros y lagrimas de gozo, y alegría de innumerable pueblo convenido, fue colocada la santa imagen en su espino (divina rosa entre espinas) dentro de un nicho de gallardo fondo, a cuya majestad corren dos cortinas de labor costosa.

DIEGO CORDOVA Y SALINAS, Crónica Franciscana de las Provincias del Perú

LIMAKO ARANTZAZU EUZKO ETXEA - LIMA BASQUE CENTER

“Para reparar en algún modo la falta de la bóveda de Aranzazu en su capilla, se han tomado en el camposanto (…) nichos que están distinguidos con la inscripción de pertenecer a la ilustre Hermandad de Nuestra Señora de Aranzazu”

“Aquí yacen los muy nobles y muy leales hijos y descendientes de la Provincia de Cantabria”

“Esta explicación y noticia se pone aquí para los venideros (…); en caso necesario es fácil quitarla y dar entrada a la bóveda”.

ARCHIVO DE LA ILUSTRE HERMANDAD VASCONGADA DE NUESTRA SEÑORA DE Aránzazu DE LIMA – Euzko Etxea Arantzazu de Lima

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domingo, 21 de octubre de 2012

COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DE ARANZAZU DE LIMA 1612-2012


Acta de la Cofradía de Aranzazu

Lima, 3 de julio de 1911.- Visto en sesión de la fecha este expediente 9922-36-911, derivado de la comunicación y presupuesto a ello anexo, del 17 de junio, suscrita por el Mayordomo de la Cofradía de Aranzazu, con el objeto de que se le suministre la suma de 45, con destino a gastos de la ceremonia del bautizo del altar y de la primera fiesta de la Virgen titular que se efectuara el 2° segundo domingo del mes en curso, después de los nueve años en que ha permanecido en suspenso el culto, a causa del incendio que destruyo sus altares, en el Templo de San Francisco; LA JUNTA PARTICULAR, en consecuencia con los diferentes informes deferentes de la Inspección de Cofradías y de la Tesorería, de 22 y 26 del propio mes, autorizo el gasto con cargo a los fondos que tiene acumulado la hermandad y que ascienden según la Tesorería a  1,000-000.- En consecuencia, pase a la Tesorería para su registro y cumplimiento, tomase razón.- Miró-Quesada.- E.E.Carrillo.- Srio.- 

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Acta de la Cofradía de Aranzazu

Con fecha 6 de setiembre se mando registrar el acta siguiente: Junta del domingo 13 de agosto de 1911.- Reunidos en la fecha los hermanos que abajo firman, Vocales, Procurador, Secretario y Mayordomo presididos por su capellán R. Fray Teófilo Belmon, guardián del convento, leída y aprobada que fue el acta anterior, el Mayordomo leyó la memoria, en la que con frases de reconocimiento para la H. Sociedad de Beneficencia, enumero una por una las cantidades que en diversas partidas había recibido de la expresada Sociedad, habiendo logrado gracias a la benévola solicitud de esta y a los buenos oficios del Padre Guardián, la hechura del nuevo altar, de las imágenes, del nuevo piso y aseo de la nave, compra de alfombras y otros costosos efectos para el bautizo del altar, y hacer en honor de la virgen la fiesta más solemne que se haya visto. Que creyendo en fin haber hecho por su parte todo esfuerzo para honrar a la patrona de la hermandad dejaba satisfecho el puesto el puesto para que la junta pudiera libremente nombrar nueva directiva. A lo que todos los hermanos a la vez se opusieron, acordando lejos de esto un voto de gracias a todos los que habían contribuido a alcanzar lo hecho en bien de la institución y lograr después de tantos años dar culto a la virgen, para lo que fue reelegido entre unánimes aplausos. A continuación, unos de los hermanos pregunto si los mayordomos tenían conocimiento de lo suceso según la Prensa con las fincas del callejón de Petateros, perteneciente a la hermandad. Contestado que no tenía más noticias que lo leído en los periódicos, ni creían que ellos debían tocar ese punto, puesto que dé anterior había dado la hermandad poder a la Beneficencia para tratar sobre ellos, se suscito un ligero debate, en que se acordó por fin reiterar los poderes, para que la Beneficencia por si vigilar debidamente y hacer las transacciones necesarias sin detrimento de las rentas que dichas propiedades producían a la hermandad encomendándole si a la vez se sirva ponerla a corriente a  esta  de los resultados a la brevedad posible, para los fines a que hubiera lugar. Después de  lo expuesto se levanto la sesión. F. Mendizábal, Esteban Ibarguen, Gabriel Larrañaga ,  Oscar R. Pérez, Fco. Ibarguen, Juan Luza, J.M Ercilla, N. Renteria, Pedro Fernández,  Teófilo Belmon, Clemente Ibarguen. Doy fé Adolfo Prieto. Secretario. En Lima a los trece días del mes de agosto de 1911.     

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Cofradia de Aranzazu
Contrato para la refacción de
La Capilla

Presupuesto que presenta Juan Nisihi a los S.S. Mayordomos de la Cofdia. de Ntra. Sra. de Aranzazu, Señores D. Joaquín Fernández Iriarte y D. Clemente Ibarguen para reparar la capilla de la imagen de éste nombre.
Juan Nusihi se compromete ejecutar las reparaciones que a continuación se expresan:
1° Sane del brazo dcho. de la cruz de la Iglesia desde la cúpula hasta la pared del altar, al 1er cuerpo se reforzaran las cerchas que han sufrido deterioro con partes de nuevas de cerchas, con pernos y tuercas de fierro, cláveseles tablas donde faltan y ponerle una buena torta: de la parte interior, reparar  la bóveda y adorno con yeso, en armonía al resto.
2° Al 2o cuerpo ósea el techo del altar, se reparara el armazón que forman el techo, con reforzar las cerchas deterioradas, con trozos de cerchas nuevas o enteramente enteras, si la necesidad lo requiere, asegurarlas con pernos y tuercas de fierro, entablar de nuevo con tablas de alerza ó Pike pino, a voluntad del contratista, la madera tendrá una pulgada de gruesa; ponerle 2 capas de torta, enlucir de nuevo interiormente un yeso la bóveda y formar los adornos, en relación al orden primitivo; resanar las paredes; cornisas y pintar todo al temple. También las partes manchadas por el agua, las partes de madera se pintaran al oleo, hasta que queden bien, formar una farola de forma a clavada, con madera de cedro y colocar vidrio de colores, encañar, trarragear y enlucir, las dos quinchas, que corresponden  al medio punto de la bóveda del techo del altar: todo por la suma de 3.400.
Observaciones: Los S.S. Mayordomos proporcionaran el permiso para sacar el agua necesaria para la obra de la pila del Jardín, delante de la Iglesia y en caso no puedan conseguir el permiso, darán el agua en el Sagrario a su cuenta.=
En cuatro meses, a contar desde el día que Nusihi estará facultado para dar principio a los trabajos, dará incluidas las obras expresadas en este presupuesto. El dinero se abonara al contratista en dos partes, 1400 cuando los trabajos a juicio de sus S. Mayordomos sea el valor del importe total y la otra mitad de 1400 cuando los trabajos estarán concluidos.
Lima, Julio 14 de julio de 1899 = Juan Nisihi = Aprobado = J. F. Puente - 1er Mayordomo = Aprobado = Clemente de Ibarguen = 2do Mayordomo. 

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Cofradía de Aranzazu.
Inventario

Mayordomía de la hermandad de Ntra. Sra. de Aranzazu
Inventario de las especies pertenecientes a la hermandad de Ntra. Sra. de Aranzazu, recogidas durante el incendio que tuvo lugar en la iglesia de Ntro. P. Sn. Francisco en la noche del 21 de setbre. del 1899 y que destruyo completamente la capilla de Aranzazu con sus tres altares.
________________________
El poder del Sr Julio García Urrutia, Mayordomo  Tesorero de Ntra. Sra. de Purísima
1. Una custodia de plata sobre dorado, obsequio que el Mayordomo Juan de Ugarte ya difunto hizo a esta hermandad en 8 de novbre. de 1863, con la expresa condición de que este objeto era exclusivamente para el culto de nuestra capilla y que bajo ningún pretexto podría enajenarse o aplicar a otro objeto  no solo por los Mayordomos de aquel tiempo pero ni tampoco por sus sucesores, reservando el donador y sus descendientes el dcho. de reclamar su valor no el objeto del donativo.
1. Una corona de plata sobre dorado para la Santísima Virgen.
________________________
En poder del 2° Sacristán de la Archicofradía de Ntra. Sra. de la Purísima, Dn Ramón Valcárcel.
1. Un nombre de Ma. de plata sobre dorado.
1. Un manto de terciopelo punzo, bordado de oro para la Santa Virgen.
1. Un manto de terciopelo azul, bordado de oro.
1. Un manto de terciopelo azul, bordado de plata.
1. Un sayo de terciopelo punzo, bordado de oro.
1. Un sayo de gros blanco, bordado de oro.
1. Un sudario de terciopelo punzo bordado de oro.
3. Tres pendones de terciopelo punzo bordado de oro.
1. Un estandarte color perla bordado de oro.
1. Un busto de la Virgen con su Niño para el anda.
4. Faldones de paño morado franja amarilla falsa.
1. Alfombra muy usada para toda el frente del altar hta el arco del templo inservible.
1. Un pendón de crochet obsequio  de la  Sa Francisca Heredia de Beytia.
1. Anda obsequio del hermano ya finado Dn. Benigno Orbegoso.
4. Faldones para el anda con los escudos de las Provincias Vascongadas obsequio del mismo Orbegoso.
4. Capotes para los cargadores del anda obsequiado por el mismo Dn Benigno Orbegoso = y varios objetos más como mantos de razo, pendones de lana, túnicas, etc, etc, inservibles = 30 de setbre de 1899 = J. E. Puente.

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EL COMERCIO – Lima, viernes 22 de setiembre de 1899

EL INCENDIO DE ANOCHE
A las 9 y media anoche las compañas de la ciudad daban la señal de incendio al público, los bomberos y la policía corrían por las calles, dirigiéndose al lugar del siniestro.
Los inspectores anunciaban con sus pitos que el fuego se había iniciado en el cuartel 2° y pocos momentos después todo Lima sabía que el templo de San Francisco era preso de las llamas.
El fuego, según nuestros informes, se declaro en el segundo altar de la  nave de la derecha, de la advocación de Nuestra Señora de Aranzazú.
A juzgar por el cuerpo que había tomado el incendio, es evidente que el fuego se debe haber declarado en las primeras horas de la noche, pues a las 9 y 30 pm, se hallaba incendiada la farola de la media naranja del templo, divisándose por la ventana alta que mira hacia la plazuela de San Francisco, el interior de la nave, roja con las llamas y brotando chispas, que mezcladas entre espesas nubes de humo, ascendían al especio, cayendo a la plazuela y calles adyacentes y produciendo el peculiar chasquido de la madera incendiada.
Felizmente el templo se hallaba vacío cuanto se inicio el incendio; de suerte que hasta el momento en que trazamos estas línea, no ha habido desgracia alguna que lamentar entre el público. Uno de los bomberos de la “Roma”, don Aquiles Cortellini, al subir a una escalera en el interior del templo vino a tierra, rompiéndose el cráneo y sufriendo varias contusiones en el costado y arrojando sangre por la boca a consecuencia del golpe: además tenía la pierna derecha dislocada.
En el acto fue llevado por los jóvenes Arancivia, Velarde y un bombero de la “Roma” a la botica de Gallese, donde se le hizo la primera curación y de allí, en una camilla, a su domicilio situado en la calle Granados.
También don Ulderico Cruz, bombero de la Salvadora, resulto con varias lesiones  a consecuencia de que una de las ruedas de la bomba le paso por la cara y espalda, al intentar salvar a un muchacho en la calle Boza.
El interior del templo presentaba un aspecto imponente, pues mirando desde la puerta principal, se divisaba todo iluminado brillando en las paredes, altares y molduras los siniestros resplandores de las llamaradas que, haciendo crujir la estructura, escapaban por las claraboyas, entre nubes de espeso humo.
Desde lo alto de la cúpula que se halla antes del presbítero, caían millares de chispas y grandes trozos de madera al pavimento de la iglesia formando aquello una menuda lluvia de fuego que lo envolvía todo.
La inmensa multitud que lleno desde los primeros momentos la plazuela de San Francisco y calles adyacentes, gritaba a voz en cuello: Agua!, Agua!
Los frailes del convento, con sus hábitos carmelos y sus cordones blancos, pugnaban por abriese paso entre la compacta agrupación de gente y pedían auxilio, pintando en sus semblantes la tribulación y el sobresalto.
El pueblo desafiando al peligro, penetro al templo y pronto se hallaban depositados en la plazuela de San Francisco, frente a la puerta principal, confesionarios, bancas, ornamentos, santos, candelabros, etc., en un confuso ordenamiento.
Todas las bombas de la capital acudieron presurosas a la primera señal, tendiendo sus mangueras y poniendo en movimiento sus materiales; pero, como generalmente sucede, faltaba el agua y se perdieron tres cuartos de hora preciosos, antes que los pitones pudieran funcionar con éxito.
La “Internacional Núm. 6” se coloco en la esquina del Rastro de San Francisco; teniendo además ocupados un grifo en la calle de Palacio, otro frente a su cuartel y otro frente a la estación de Desamparados; la Salvadora Lima estuvo en la esquina formada por las calles San José y Santa Apolonia; la Victoria en la esquina del Arzobispo y San José;  Aparicio y Milagro; la France en la esquina de Zarate y Aparicio;  la Roma en la esquina de Aparicio y Milagro; la Cosmopolita en la esquina de Juan de la Coba y Cerco de San Francisco, tendiendo sus mangueras a la casa de don Nicolás de Piérola y sobre la iglesia; la Lima Núm. 1 se situó en la esquina de la Inquisición y Zarate.
Desde que se dio la señal de incendio, el intendente de la policía, señor José Martin Arróspide, se presento en el lugar del siniestro, tomando todas las medidas conducentes a guardar el orden y custodiar la propiedad; haciendo además salir a la gente que había penetrado en el templo, a fin de dar libertad de acción a los bomberos.
También estuvieron presentes, el comisario del cuartel 2°, coronel Zavala; el del 3° coronel Ramírez; el del 4° señor Abelardo Elías y el del 1° coronel Torrico; así como el prefecto del departamento coronel Gonzalo Tirado,  junto con sus ayudantes,  y los de la intendencia.
El jefe de la sección de policía, señor Alberto Sousa Ferreyra, al mando de la sección de buzoneros, se hallaban también presentes y el inspector del mismo señor Grec.
La policía formo un cordón en las bocacalles, impidiendo la aglomeración de gente en los sitios donde funcionaban las bombas.
A las 10 y 15 minutos se desplomo con estrepito, la farola de la cúpula inundando el templo, de ceniza y humo.
Los alumnos del Seminario conciliar de Santo Toribio fueron sacados de su plantel, en previsión en que el fuego se propagara por ese lado.
La casa del ex - presidente señor Nicolás de Piérola, se halla colindante por la espalda con la capilla del Milagro. Desde el primer momento se coloco una guardia en la puerta de la calle y comenzaron a llegar muchos de los amigos políticos y personales del señor Piérola. Pudimos ver allí al presidente de la cámara de diputados Señor Aurelio Sonsa, al alcalde municipal, general Echenique, el Prefecto de departamento, coronel Tirado, el Señor Alejandro de Romaña, Julio Tenend, Julio Hernández, el Señor Ezeta, comandante general de cuerpo de bomberos, el inspector de policía municipal. Señor Gree, el ayudante del campo de S. E.comandante Roca y Necochea, comandante Abel Canseco, doctor Carlos de Pierola,varios reporteros y muchas otra personas visibles de nuestra sociedad.
Don José G. Diegas, que se encontraba en una tienda de la calle del Milagro, sintió, poco después de las 9 de la noche, cierto estrepito en la iglesia, como si se desplomase algo, y se apercibió de un marcado olor a madera quemada.
Inmediatamente salió a la calle, y vio por las ventanas altas, una iluminación inusitada. Sospechando la causa, corrió al interior del convento y dio parte a lo lejos , Daniel Cavero y Jacinto Robles, quienes, a su vez , habiendo notado la iglesia iluminada, dieron parte al padre guardián, quien inmediatamente hizo tocar obediencia, dirigiéndose toda la comunidad al templo.
Es de advertir, que varios de los miembros de la comunidad habían permanecido en el coro hasta las 8 y 30 de la noche.
Cuando alarmados, abrieron la puerta que da al templo, notaron que estaba ardiendo la cornisa del altar donde se venera a Nuestra Señora de Aranzazu.
Acto continuo, el sacristán mayor, reverendo padre León, se dirigió al altar mayor con el objeto de salvar la custodia con las formas sagradas, depositándolas en la capilla del costado que se halla en el interior del convento.
A las 10 menos 10, habiéndose descubierto el incendio a las 9 y 20. Los bomberos de la Internacional lograron dar agua, colocando tres pitones en el interior del templo y lanzando agua sobre el altar incendiado, logrando dominar el fuego desde el primer momento, además, dentro se encontraban miembros de todas las compañías, rivalizando en entusiasmo y decisión. Grande fue el peligro que corrieron cuando se desplomo la farola de la media naranja, pues las chispas cayeron sobre los bomberos que daban agua y la ceniza,  tierra y escombros que cayeron, apagaron dos hachones, a pesar de esto los bomberos permanecieron en sus puestos sin cejar ante el peligro.
Los bomberos de la “Roma” treparon a la torre de la iglesia, asi como también los Cosmopolitas y algunos miembros de las demás compañías.
Se nos asegura que el Señor Bar, de la “France”, ha sufrido una  lesión en la mano.
El comandante Roca y Necochea, ayudante de campo de S.E, hizo colocar dos mangueras, una de la “Roma” y otra  de la Cosmopolita, por el interior de la casa del Señor Piérola a fin de combatir el fuego, caso de que se propagara por ese lado.
Con este motivo las escaleras de la casa y corredor del primer  piso se anegaron.
            A las once de la noche se hallaba el fuego completamente dominado, debido a la actividad y entusiasmo de las compañías de bomberos.
Con respecto al origen del siniestro no hay por el momento explicación satisfactoria; pues según  nos lo ha asegurado el padre guardián Hinojosa, no se había celebrado fiesta alguna, no habiendo por consiguiente, ni velas y ni lámparas en los altares.
En consecuencia, el sacristán seglar Carvallo, que cuida del altar incendiado, ha sido llevado a la Intendencia, para las investigaciones del caso.
Como generalmente sucede en estos casos, los intrusos no han dejado de causar daños en el templo.
Se han quemado algunos cuadros valiosos que se hallaban  próximos al altar incendiado.
Hace 55 años que la iglesia del Milagro, contigua a la de san Francisco, quedo destruida por un incendio.
El público se condujo con la mayor moderación y la policía procedió con tino y actividad conservándose el mayor orden.

jueves, 24 de mayo de 2012

COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DE ARANZAZU DE LIMA 1612-2012

Euskonews

Kosmopolita

La virgen de la manzana

Carlos OLAZÁBAL CASTILLO

De acuerdo con las investigaciones de Francisco Igartua, las que fueron publicadas en el número 189 de Euskonews & Media, la Cofradía de la Virgen de Aránzazu en Lima fue fundada a inicios del siglo XVII, para que después de largos años de actividad, en 1865 se disuelva y sea absorbida por la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima.

La sede de la cofradía y el lugar donde se veneraba la imagen de la Virgen de Aránzazu es la antigua iglesia del convento de San Francisco de Lima, ubicada en el centro histórico, a tres cuadras de la Plaza Mayor. Este convento y su iglesia son una muestra de la arquitectura barroca, son uno de los principales monumentos arquitectónicos de la ciudad y, durante el virreinato abarcó una enorme extensión de terreno, la cual fue recortada con el paso de los años, principalmente para la apertura de nuevas calles.

Es precisamente en esta iglesia que se sigue conservando la imagen de la Virgen de Aránzazu, hoy conocida como la Virgen de la Manzana o la Virgen española.

El pequeño resumen histórico contenido en dos páginas, que es entregado en la misa del día de fiesta y que lleva como título “Santa María de Aránzazu. La Virgen de la Manzana”, se indica que la Cofradía se fundó en el año 1612 “por nobles caballeros que pertenecían a las provincias vascongadas de Guipuscoa” y, de acuerdo a los registros de la iglesia, fue Juan de Urrutia, quien envió dinero a España para que hicieran una réplica de la Virgen.

La imagen llegó a Lima en 1646 y antes de pasar a la Iglesia de San Francisco, estuvo en la Catedral. El 18 de octubre de dicho año, fue trasladada en “triunfal procesión al Convento de San Francisco”, acompañada por una comitiva presidida por el Virrey, Marqués de Mancera, Pedro de Toledo y Leiva.

La imagen es de aproximadamente 1.50 cm de altura. La Virgen se encuentra de pie, con el brazo izquierdo sostiene al Niño Jesús y en la mano derecha tiene una manzana natural. Esta manzana es cambiada por los feligreses, quienes llevan otra para reemplazarla, ya que se considera que tiene poderes curativos y que sirve para unir a las familias.

Su altar se encuentra en uno de los lugares principales del templo. Está ubicado contiguo al altar mayor. En dicho altar, también se encuentran la Virgen de Guadalupe, San Martín de Porras, una pequeña imagen del Niño de Atocha, Santo Toribio de Mogrovejo y algunas reliquias de San Francisco Solano.

En la reja de madera que separa este altar del resto de la iglesia se encuentran varias placas de diversos materiales donde están escritas oraciones a los santos ahí venerados. En la placa referida a la Virgen de Aránzazu, se lee la historia de su aparición y dice que por sostener una manzana, “nos da a entender que María es la nueva Eva que muestra a su hijo la manzana de la unión, la manzana del amor”. Continúa con una oración y se indica que los días 9 de cada mes a las 7.30 de la noche se celebra una misa en su honor.

De acuerdo a la versión oral de algunos feligreses y a la reseña histórica anteriormente mencionada, la Virgen se encontraba en la parte superior del altar y a inicios del año 1995, se la puso en la parte inferior, sobre la mesa donde se celebraban las misas, para así realizar tareas de conservación de los retablos. El párroco narró la historia de la Virgen y a partir de ese momento los feligreses comenzaron con su devoción. Luego de un tiempo cuando se intentó restituirla a su ubicación, se sucedieron algunos inconvenientes que impidieron subirla a la hornacina donde se encontraba originalmente. Esto se tomó como un presagio y como “una clara indicación que (la Virgen) deseaba que la dejaran donde estaba”. Por lo tanto se le dejó en la parte inferior, en una zona más accesible a los fieles. En la hornacina donde originalmente se encontraba la Virgen, ahora podemos apreciar una bandera española.

Poco a poco la feligresía aumentó y se hizo cargo de su cuidado como “Camarera”, la señora Rosana Montiel, devota concurrente a esta iglesia. Algunos fieles opinaron que ahora la feligresía ha disminuido, por que el nuevo párroco prohibió el ingreso de los devotos al altar de la Virgen.

Todos los días 9 de cada mes se realiza una misa en su honor a las 7.30 de la noche, a la que los devotos llevan manzanas para que sean bendecidas por el sacerdote oficiante. En esta ocasión se abre la puerta de la reja del altar y ahí se colocan cestas con las manzanas, las cuales son bendecidas al finalizar la misa y repartidas entre los devotos, quienes forman un par de filas con ese objeto. Además se les hace entrega de una estampa de la Virgen y un rosario. Antes de retirarse, el sacerdote reza la oración impresa en la parte posterior de la estampa que dice:

“Madre, eres luz, consuelo y guía

de quien con piedad te reza;

socorre con gran largueza

a nosotros Madre mía.

Quisiste, Virgen María

en un espino reinar

y a un pobre pastor

tus favores ofreciste.

Madre de pureza,

Aránzazu monte umbroso,

hornacina de mi amor,

pedestal que hizo el señor

a la que es amor hermoso,

te ofrezco con gran ternura

un saludos Madre mía”.

Las manzanas son llevadas a los hogares a fin de que sean repartidas entre los familiares con el fin de propiciar la unión familiar. En el caso de los enfermos deben ingerirla con fe y así se pueden curar de sus dolencias. De acuerdo al testimonio de una feligrés de aproximadamente 60 años, su hija se curó de la gastritis comiendo las manzanas bendecidas, sin embargo aún no se había podido curar de un prolapso.

La Misa de Fiesta

Todos los años, el 9 de setiembre se celebra su día central. Desde el día 6 se realiza un triduo, se reza el rosario y se saca a la Virgen bellamente vestida a una zona cercana al altar mayor, donde se le coloca sobre un anda. Las diversas actividades son organizadas por la Camarera con la colaboración de sus familiares y algunos devotos. Hace unos años pudo contratar una banda de músicos con la que se hizo una pequeña procesión por el atrio de la iglesia, lo cual no se pudo volver a repetir por la falta de medios económicos.

El día 9 por la mañana, se puede observar diversas actividades en el altar de la Virgen. En el presente año del 2007, se ingresaron 6 cajones conteniendo manzanas coloradas (manzanas “delicia”), así como flores y algunas velas. Todo esto, donaciones de los fieles.

La Camarera así como sus colaboradores se encargan de invitar para que “se les acompañe” en la misa de la noche.

A las 7 pm la iglesia se encuentra abarrotada de fieles, sin embargo no todos son devotos de la Virgen, hay muchos que van a la misa dominical. Algunos llevan hasta el altar bolsas conteniendo manzanas, que entregan a la hermana, quien les pregunta si son para compartir. Algunas personas responden afirmativamente, mientras que otras indican que son para ellas. Las bolsas contienen entre 4 y 10 manzanas.

A esta hora también, las manzanas han sido colocadas en bolsas blancas de plástico y en unas pequeñas cestas se ponen el sobre conteniendo la reseña histórica de la Virgen, una estampa con una oración al reverso y un llavero de acrílico con la imagen de la Virgen, todo lo cual es bendecido por un sacerdote antes de iniciar la misa.

Minutos antes de empezar la misa se reparte un cancionero titulado “Misa de Fiesta. Santa María de Aranzazu. 09 de Setiembre del 2007. Basílica de San Francisco de Jesús - Lima”. Contiene 12 canciones que comúnmente se entonan en las diversas misas de la parroquia.

En el momento de la comunión, un grupo de fieles, comienzan a repartir las manzanas por todo el templo así como también los sobres conteniendo la historia. Se aprecia que hay una gran demanda por las manzanas y todos quieren llevarse una de ellas.

Al finalizar la ceremonia, en el que se dan vivas a la Virgen, la camarera, lleva una torta de cumpleaños con su respectiva vela encendida al lugar donde esta la imagen y el coro entona el Feliz Cumpleaños, luego de lo cual se sopla la vela.

A continuación un grupo de damas se acerca a la imagen y entona “Las mañanitas”, canción típica de los cumpleaños. Cabe mencionar que esta forma de celebrar a las vírgenes es común en los diversos templos de Lima.

Al finalizar, los feligreses se van retirando poco a poco y solo quedan los allegados a la Camarera, quienes proceden a trasladar a la imagen hasta su altar, donde se quedará hasta el siguiente año.

La actual devoción a la Virgen de Aránzazu, se manifiesta sin dar mucha importancia a su origen y se tangibiliza con el hecho de que los fieles pueden llevar a su hogar algo milagroso, como es la manzana. Muchos fieles entrevistados, señalaron que justamente iniciaron su devoción cuando vieron el reparto de las manzanas o cuando se enteraron de los poderes que pudiera tener esta fruta bendecida.

Si en su inicio la Cofradía, era una institución circunscrita solo por vascos, hoy se aprecia que los fieles de la Virgen de Aránzazu son pobladores limeños, quienes acuden a sus misas con la fe de obtener un milagro para sus males y aflicciones.

COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DE ARANZAZU DE LIMA 1612-2012

Euskonews

Kosmopolita

La primera cofradía en América

Francisco Igartua

"Antes paisano que Dios", frase con tufillo blasfemo, fue común entre los vascos de aquellas épocas y es frase que sintetiza el ánimo de los vascos que participaron en la Conquista y en la fundación de la institucionalidad colonial americana. Un hecho, repetido en todo el Nuevo Mundo, que se explica por el carácter cerrado del euskaldun (desconfiado de los "otros") y por la diferenciación que nacía del idioma. El euskera los unía y les permitía mantener secretos sin necesidad de pasar a la clandestinidad.

La conjunción de estos dos elementos (idioma y desconfianza) hizo que los vascos siempre andarán en grupo, grupos que algunas veces pactaron por lo bajo entre ellos, aunque las más de las veces se enfrentaron por fidelidad al bando con el que se habían comprometido. Lo que no quiere decir que no hubiera excepciones y de gruesa envergadura, algunas más que vergonzosas. Y también confabulaciones de abierta picardía.

Esta tendencia a la diferenciación, a sentirse distintos, a ser comunidad con caracteres propios, otra nación, hizo que muy pronto los vascos de América comenzaran a congregarse en reuniones exclusivas que fueron tomando forma institucional. La más antigua información sobre el tema, es la referida a los vascos de Potosí (Alto Perú), importante ciudad que creció al lado de la mítica montaña de plata que deslumbró por siglos a la imaginación europea y en la cual los vascos se hicieron ricos y poderosos, gracias a su entrega al trabajo y su habilidad para los negocios. Al finalizar el siglo XVI, la comunidad vasca de Potosí, que controlaba las fábricas mineras (el ochenta por ciento de las 132 fábricas eran de vascos en 1580), que tenía mayoría en el municipio (de los doce regidores seis eran vascos) y dominaba el mercadeo de la plata (de doce mercaderes ocho eran vascos), se constituyó en Hermandad de ayuda mutua en el templo de los agustinos del lugar, aunque no se oficializaron los estatutos. Y lo mismo ocurrió por aquellos años en la Ciudad de los Reyes (Lima), donde algunos vascos se reunían, con fines iguales y la misma informalidad de los de Potosí, en el convento de San Agustín.

Pero la primera hermandad vascongada que se organiza y se oficializa en América, es la fundada en Lima el trece de febrero de 1612. En esa fecha, formalmente, importantes comerciantes vascongados de la capital del Virreynato de Nueva Castilla se reunieron para dar poder a los siguientes "caballeros hijosdalgo de la nación vascongada" (Olarte, Cortabarría, Urdanibia, Urrutia, Arrona y Rezola) encargándoles adquirir una capilla en la "iglesia de Santo San Francisco" con el propósito de dedicarla al culto de nuestra Señora de Aranzazu. Una capilla que tendría por objeto ser punto de reunión de la Hermandad Vascongada, más conocida luego como Cofradía de la Virgen de Aranzazu, reservándose la cripta para el entierro exclusivo de los miembros de la Hermandad y sus descendientes. El 27 de diciembre de ese mismo año, concluidos los trámites de la compra, se convocó a una reunión para elegir mayordomos y redactar estatutos; estatutos que rigieron durante más de dos siglos la Hermandad limeña, y que son muy parecidos a los redactados años después en México, Santiago de Chile y otras ciudades con el mismo fin: poner en funcionamiento una Cofradía de la Virgen de Aranzazu, que congregara en exclusiva a los vascos, probándose así que lo ocurrido en Lima no fue un hecho aislado, circunscrito a esa ciudad, sino un propósito compartido por todos los vascos de América, deseosos de diferenciarse y hacer causa común entre ellos. Por algo todas estas hermandades o cofradías se organizaron bajo la advocación de Nuestra Señora de Aranzazu, el máximo símbolo religioso de los vascos, identificándolo con "nuestra nación", como dice la constitución de la primera de estas Cofradías, la fundada en la Ciudad de los Reyes en 1612.

Fueron ciento cinco hermanos los fundadores de esa primera Cofradía (35 de Quipuzcoa, 49 de Vizcaya, 9 de Navarra, 7 de Alava y 5 de las Cuatro Villas) y se conserva el nombre de ellos porque dejaron estampada su firma en el libro de elecciones de la Hermandad. Los que dieron poder para la compra de la capilla fueron Garro, Gordejuela, Echegaray, Munibe (Lope de), Munibe (Miguel de), Ortiz de Bedia, Mallea, Zabala, Ormaechea, Arcaya, Urasandi. Todos importantes comerciantes de la ciudad, lo que es otra muestra de la dedicación a los negocios de los vascos en América. Aunque en Potosí, donde en realidad se inician informalmente estas asociaciones, hay que añadir a los hombres de empresa los numerosos técnicos que dirigían en las minas la amalgama del mercurio con la plata, los azogueros.

El ánimo nacionalista de los cofrades está claro en el texto de los estatutos de la "Congregación y Hermandad que tienen fundada los Caballeros hijosdalgo que residen en esta Ciudad de los Reyes del Perú... con el fin de ejercitar entre si y con los de su nación obras de misericordia y caridad, así en vida como en muerte... y porque la nobleza y limpieza de sangre es don de Dios... ayuda mucho a la virtud y buenas obras al ser hijos y descendientes de buenos, se ordena para mayor decoro de la Congregación que todos los que hubieren de ser recibidos en ella sean originarios de las partes y lugares sus referidos o sus descendientes... En la capilla y bóvedas de ella tienen entierro propio los hermanos y viudas de ellos, pero si éstas se casaren con personas que no lo sean pierden este derecho... también lo tienen los hijos legítimos y naturales de tales Caballeros hijosdalgo que son o hubieren sido de dicha hermandad y las mujeres que se casaren con ellos, advirtiendo que los naturales no tengan raza indígena...".

Desde el inicio, como vemos, se señala en los estatutos que la congregación está estrictamente reservada a los vascos, indicándose con claridad el territorio ("Quipuzcoa, Señorío de Vizcaya, Alava y Navarra", con una extensión precisa a "las Cuatro Villas de la costa de la Montaña que son Laredo, Castro Urdiales, Santander y San Vicente de la Barquera").

También se recogen las viejas costumbres de los euskaldunes señalándose que la igualdad debe ser respetada hasta en la muerte, por lo que "para que se eviten quejas y haya igualdad en todos los hermanos que es madre de la paz y conformidad cristiana, a ningún hermano ni hermana de cualquier condición, oficio y calidad que sea se le de o pueda dar asiento, ni entierro particular en la capilla". Ni asiento ni sepultura que diferencie a unos de otros y, más aún, "esto ha de ser de tal manera indispensable" que no hay autoridad alguna que pueda "innovar o dispensar" esta disposición. Igualdad que se extiende hasta el caso de "personas pobres originarias de dichas provincias y descendientes de ellas (fallecidas en la ciudad), las cuales o por descuido o por falta de noticia no hayan sido registradas... se ordena que los tales se hayan de enterrar y se entierren en la capilla a costa de la Hermandad...."

La voluntad de singularizarse, de tener identidad propia, es la que anima a este y otros estatutos (México, Santiago de Chile); aunque sin llegar a desatinos. Por ejemplo, los mayordomos limeños que deciden el nombramiento de Capellanes para las capellanías que la Cofradía sostiene, deben cuidarse de que los aspirantes demuestren primero que nada solvencia moral, capacidad intelectual, don de gentes y sólo en último término están obligados a preferir a originarios de euskalherría o vascos americanos.

La Cofradía de Lima tuvo vida ininterrumpida hasta el siglo XIX y en 1857, proclamada ya la independencia peruana y establecida la República, eran 278 sus miembros, cifra significativa en la Lima de ese entonces. Sólo en 1865 entra en disolución y es absorbida por la Beneficiencia Pública de la ciudad.

Sin embargo, nunca dejaron los vascos de Lima tener contacto entre ellos como hermandad vascongada y, comenzado el siglo XX, se van sucediendo algunas peñas de charla, mus y vino. Hasta que, el día 30 de Diciembre de 1950, en forma solemne, se reúne un grupo de personalidades, distinguidas por su resonancia económica y social o por la importante función pública que desempeñaban, y queda establecido el Centro Vasco de Lima. La ceremonia se realizó en un espléndido local, el Country Club, una especie de hotel rodeado de hermosos jardines que era el punto de reunión más exclusivo de la ciudad, con restaurantes y grandes salones útiles para bodas y desfiles de moda. La razón de que se diera esta extravagante amalgama de gran mundo y sociedad vasca ocurrió porque la idea de fundar el Centro partió de las conversaciones entre Jean Magnet Hiriart, vasco de Iparralde, que era el gerente general del sitio, con el encargado de los restaurantes, el bilbaino Juancho Gonzalez Sasía, gudari que partió para América luego de la caída de Bilbao en la Guerra Civil. Participaban de estas inquietudes parroquianos del lugar, sobre todo Germán Aguirre, motor del empresariado peruano, y Abel Corriquirí, también destacada personalidad de los negocios. Ambos, nacidos en el Perú, tenían honda devoción por sus raíces vascas y se dedicaron a convocar a los amigos. Las reuniones en el Country Club eran esporádicas con dos fechas obligatorias, el Aberri Eguna y el día de San Ignacio.

Fue este Centro el precursor de la actual Euskaletxea y participaron en él Martín Iñurritegui, Germán Aguirre, Rafael de Orbegozo, Abel Carriquirí, Eduardo Ibarra, Jean Magnet Hiriart, Alejandro Esparza Zañartu, Andrés Aramburu Menchaca, Germán Ortiz Montori, Dionisio Bollar, Eduardo Olano, Rodrigo Aranguena, Fermín Berasategui, Juan José Gonzales de Sasía y otros más.

Duró el Centro, siempre limitado al tiempo libre de sus importantísimos socios, lo que duró la salud y la vida de los más entusiastas.

En los años ochenta, entre los sobrevivientes o libres de achaques, se contaban Gonzalez Sasía y Berasategui, quienes se encargaron de revivir esos entusiasmos y dieron origen, el 4 de Marzo de 1986, a la Euskaletxea de la que Pedro Aramburu fue su primer presidente y que, curiosamente, ha volteado la tortilla de aquel empingorotado centro del Country Club. La Euskaletxea de hoy es un recogido y simpático local similar a las sociedades de Euskalherria, con actividades más amplias que las habituales de las de allá (viene a resultar una especie de consulado) y que se convierte los martes, al medio día, en lugar de reunión de la crema y nata de políticos, ministros y embajadores de distintas naciones designados al lugar.

Euskonews & Media 189.zbk (2002 / 11 / 22-29)

sábado, 24 de marzo de 2012

LIMAKO ARANTZAZU EUZKO ETXEA - LIMA BASQUE CENTER

Kosmopolita
La presencia vasca en América se refleja también en el culto a la Virgen de Arantzazu, que este año cumple cuatro siglos

Jhon BAZÁN AGUILAR
La diáspora vasca por el ancho mundo se refleja no solo en la laboriosidad y terco sentido de la independencia de quienes fueron conquistadores como Pascual de Andagoya, exploradores como Pedro Enrique Ibarreta y Uhagón, o simple gente sencilla e industriosa que se dedicó al comercio y al trabajo con la memoria prendida en los viejos símbolos de la patria ausente, como es el caso de la fe y el culto a la Virgen de Arantzazu que este año cumple en América cuatro siglos de vigencia.
Los cuatrocientos años se cuentan a partir del 13 de febrero de 1612 en que se fundó en Lima la Cofradía de la Virgen de Arantzazu, que a lo largo de casi tres centurias desplegó el culto a la patrona vasca y sentó las bases del mismo; seguida después por cofradías de México y Santiago, según lo hizo reconocer en una histórica precisión en un congreso mundial de las colectividades vascas el periodista peruano de origen vasco Francisco Igartua Rovira.
La historia de esta Hermandad está signada por los avatares propios de una época turbulenta, que supo de guerras y conflictos sociales, cuando no de desastres naturales como terremotos y otros ocasionados por la mano del hombre, como el incendio de 1898 en que se destruyó todo el santuario de la Virgen de Arantzazu en el Convento de San Francisco de Lima y que decretó finalmente el cierre de su hermandad hasta los tiempos presentes.
Parece que la historia de la Virgen original, en el municipio de Oñate, tuviera sorprendentes paralelos con su copia venerada en el convento de los franciscanos limeños. Testimonios históricos, algunos de ellos trabajosamente exhumados, dan cuenta de incendios que destruyeron capillas, altares e incluso las propias imágenes de la patrona vasca. Pero nada de ello disuadió ni disminuyó la fe de los vascos en el Nuevo Mundo, y tuvo que ser una confluencia de muchas desgracias —una guerra de por medio entre el Perú y Chile, terremotos y un grave incendio— los que finalmente determinaran el cierre final de la Hermandad de Lima a finales del siglo XIX.

Un incendio en 1898 destruyó todo el santuario de la Virgen de Arantzazu en el Convento de San Francisco de Lima.
Han sido sacerdotes franciscanos (no podía de ser de otro modo) los que dieran cuenta de estas historias. El historiador peruano ya fallecido Jose Antonio del Busto Duthurburu, hace tres décadas, rescató por ejemplo el perdido libro del P. Juan de Ayllón, publicado en 1647, donde encontró precisiones incontrastables acerca del culto a la Virgen de Arantzazu en Lima, que tuvo primacía y sirvió de modelo a otros similares que después se instauraron por inmigrantes vascos en México, Chile y otros países. Hasta entonces se consideraba que la palabra autorizada sobre la Virgen era la del P. Juan de Luzuriaga quien publicó en 1686 en México su libro “Paraninfo celeste”.
La réplica de la Virgen de Arantzazu a la que se rendía culto en Lima era copia directa de la aparecida entre espinos en los montes de Oñate, según la tradición. Cuando la efigie llegó a Lima la Cofradía (Hermandad de fieles) ya estaba formada y su arribo a Lima constituyó todo un acontecimiento.
El Padre Juan de Ayllón había nacido en Lima y había vestido el hábito franciscano a muy temprana edad, como era usual en esas épocas. Alcanzó la categoría de Predicador Mayor del convento de San Francisco en Lima, Procurador General de Corte de todas las provincias franciscanas del Perú y Definidor de la Provincia de los Doce Apóstoles. Aunque era cultor del gongorismo, es decir con un lenguaje culterano y rebuscado, difícil de entender sobre todo al versificar, en su libro sobre la Virgen de Arantzazu lo que importan son los datos históricos.
Precisa, por ejemplo, que una vez fundada la Hermandad en 1612 los 105 suscribientes de la misma señalaban que los propósitos de esa hermandad no era solo religiosa sino también de caridad y socorro, celebrarían funerales de los cofrades dándoles sepultura en la cripta de la capilla, sin que nadie tuviera privilegios de entierro particular, y que la misma igualdad se observaría en las Juntas, dándose preferencia a los sacerdotes y ancianos. Visitarían a los enfermos de la hermandad ayudándoles económicamente en caso de necesidad, y visitarían también las cárceles procurando asistir tanto judicial como económicamente a los presos de la hermandad y a otros originarios de las provincias vascas, entre las cuales también se incluía a Navarra. Otros fines eran ayudar a acomodarse a los vascos recién llegados, y socorrerían a las huérfanas para que pudieran reunir la dote para casarse o ingresar a establecimientos religiosos, siendo preferidas las hijas de los hermanos de la Cofradía.
Todos estos principios establecidos en la cofradía de Lima se hicieron norma en las que después se establecieron en el resto de América.
La réplica de la Virgen de Arantzazu a la que se rendía culto en Lima era copia directa de la aparecida entre espinos en los montes de Oñate.
Testimonios contenidos en el libro referido señalan que el altar (retablo) y la Capilla de la Virgen de Arantzazu eran “en lo grande majestuosa, perfecta en el arte y pulida en los cuerpos”. Se detalla incluso que la copia de la Virgen original de Arantzazu costó 12 mil pesos al rico comerciante tolosano Juan de Urrutia, que la efigie llegó a Lima en Octubre de 1646 y que fue entronizada en una solemne ceremonia, “hallándose en la comitiva el Virrey, la Audiencia, Tribunales, ambos Cabildos, representantes de Ordenes religiosas e innumerable pueblo”.

Volviendo al presente
Para conmemorar estos hechos históricos la vieja Hermandad de la Virgen de Arantzazu se reabrirá simbólicamente este año con la presencia de descendientes vascos residentes en Lima. Habrá Misas y otros actos religiosos, que puntualizarán lo importante que fue esta señera hermandad vasca establecida en América y que hasta hoy ratifica los antiguos lazos entre el Perú y el país vasco
Se viene preparando también un acto académico de trascendencia que tendrá lugar en octubre. En dicho acto participarán historiadores y estudiosos de las relaciones peruano-vascas, algunos de ellos venidos del propio país vasco, pero previamente se habrá editado un volumen con una visión general y actualizada de la historia de la Hermandad de Arantzazu de Lima, situada en el contexto de la formación de otras cofradías similares en toda la América española, así como en la evolución histórica de la presencia vasca en la formación y desarrollo del Perú.
El mundo vasco presente, ahora y siempre.

lunes, 13 de febrero de 2012

CENTRO VASCO COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DE ARANTZAZU Euzko Etxea Lima 1612 2012

Cofradía de Nuestra Señora de Arantzazu de Lima

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